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domingo, 10 de julio de 2011

Noches de verano

Sabado por la noche.
Un poco de vida social. Estamos en esa etapa en la que cada uno tiene que empezar a asumir la vida previa del otro. Tenemos una edad en la que ya no hay que dar cuentas a nadie, pero  queremos ser una pareja a los ojos de todo el mundo. Una pareja "normal", se entiende. No vamos por ahí dando detalles de nuestra intimidad, nadie tiene por que hacer eso.
Ya hemos pasado por el "trago" de tratar de encajar cada uno en la familia previa del otro. Después de años sin pareja, me veo de nuevo teniendo "suegros". De nuevo presentándoles un hombre a mis padres. Todo esto , la verdad, me ha alterado un poco. Porque quiero que todo salga bien, porque se que hay muchos cabos sueltos que atar. Porque todo es tan bonito que siento un miedo horrible de que se estropee de algún modo.
Ahora estamos conociendo a las respectivas amistades. Y ayer quedamos para cenar con unos amigos suyos.Estuvimos en un restaurante hindú, y la cena fue bien,pero supongo que el exceso de especias de la comida,el calor, y los nervios, me hicieron beber un poco más de la cuenta.
No tanto como para emborracharme ni como para hacer tonterías .Pero para G, que sabe de sobra que no aguanto demasiado bien el exceso de alcohol, y que además es tan abstemio que parece pertenecer a alguna "liga de la virtud " o algo así, resultó evidente que me estaba excediendo.Y, discretamente, mientras estabamos en una terraza tomando "la penultima", me dijo que quizá fuese mejor que pidiese algo que no tuviese alcohol.
Me lo tomé como un consejo paternalista del que podía prescindir y, emulando a variso de los presentes, me tomé un café irlandes. Riquísimo, dulce y caliente. El alcohol me paso a la sangre como si me lo hubiese inyectado en vena.
Apenas oi como me regañaba en el coche.
Estaba previsto que pasase la noche en mi casa, porque yo tenía abuelos canguro y estaba sola.Pero claro, la idea no era que yo me fuese a dormir dandome vueltas la cabeza. Ni que me despertase una hora después y tuviese que ir al baño corriendo a vomitar.
Me sentí bastante tonta en ese momento.
G dormía, pero se despertó cuando me estaba dando una ducha. Me lo encontré al salir del baño, con cara de pocos amigos. Si hay una frase que odio es la de "¿que te había dicho?". Así que cuando me la dijo, encima, empecé a discutir.
No me esperaba su reacción. Me dio dos azotes secos, me mando a la cama, y me dijo que ya hablariamos cuando estuviese en condiciones de entender las cosas.
Me he levantado antes que él, y voy a prepararle el desayuno, a ver si eso me sirve de atenuante.

1 comentario:

  1. Enhorabuena por el blog,siempre es agradable iniciativas asi,te pondre en un enlace en mi blog,suerte y adelante.

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